• Proveedores
  • Acceso Externo
Media

Hidroformado: la tecnología que une España y México

Tecnología de hidroformado.
Tecnología de hidroformado.

Gestamp apostó por la formación interna de los empleados que se encargarían de arrancar la primera línea de hidroformado en México

31.07.2019

No hay mejor prueba de la fortaleza de un grupo internacional que el trabajo en equipo de las personas que lo conforman. Más aún si es para poner en marcha una nueva tecnología en un determinado mercado.  Es lo que ha ocurrido en Gestamp con la implantación en México del proceso productivo del hidroformado.

México se está convirtiendo en los últimos años en uno de los polos más importantes en la fabricación de vehículos en el mundo. En 2018 se situó por primera vez como el sexto mayor fabricante, con 3,9 millones de vehículos producidos. Es una cifra inédita para este país, un mercado en el que están presentes los mayores fabricantes de del mundo, los clientes de Gestamp.

En este contexto, en el que también la industria de componentes aumenta su protagonismo, Gestamp ha apostado por introducir la tecnología del hidroformado, una de las tecnologías clave del Grupo, en su nueva planta de San Luís Potosí, inaugurada el pasado mes de marzo. Con esta instalación, Gestamp cuenta con siete plantas de producción en México en las que ofrece a sus clientes un portfolio completo de tecnologías. El hidroformado permite obtener piezas de geometrías complejas y para ello utiliza fundamentalmente la fuerza del agua.

Un ejemplo de colaboración dentro de la compañía
Para la puesta en marcha de esta nueva tecnología en México, Gestamp apostó por la formación interna de los empleados que se encargarían de arrancar la primera línea de hidroformado en México. Para ello, un equipo de 9 personas de Gestamp San Luis Potosí se desplazó hasta la planta que domina el uso de esta tecnología en todo el mundo, Gestamp Navarra, que cuenta actualmente con seis líneas de hidroformado.

En un ejemplo de trasvase de conocimiento y de colaboración entre las plantas del Grupo, un equipo compuesto por ingenieros, troquelistas, responsables de mantenimiento y operarios se desplazó desde San Luis Potosí hasta Navarra. Lo hicieron por un periodo de hasta 3 meses con el objetivo de aprender esta nueva tecnología y ser luego los encargados de formar a sus compañeros en la planta.



“El proyecto ha supuesto un reto ya que hemos tenido un plazo acotado de tres meses para conseguir que los compañeros de México adquirieran el mayor conocimiento posible en la tecnología de hidroformado. Es muy gratificante, sobre todo ver como los compañeros de San Luis Potosí tienen ya un nivel tan alto y se han creado unos lazos tan estrechos que se les considera como uno más de la plantilla”, explica Sara González, responsable de hidroformado de Gestamp Navarra.

Jesús Baliño, líder del proyecto de hidroformado en San Luis Potosí, señala que estuvieron trabajando “en conjunto con ellos, a la par de su producción nos enseñaban y para mí esta es la parte más esencial porque al ver los problemas que ellos tenían fuimos aprendiendo cómo los superaban. Que la línea esté en marcha y funcionando es muy gratificante”.

Sin duda, una clara muestra de las historias de colaboración que se dan en Gestamp alrededor del mundo. iniciativa que ha fortalecido el espíritu de equipo y que ha hecho posible que la inauguración de la primera línea mexicana de hidroformado de Gestamp en el país haya sido todo un éxito.

 

Galería

Gestamp ante el COVID-19